Así
lo hicimos, vi como James se alejaba y saludaba un grupo de amigos (o eso
creí).
La
profesora nos llevó a una pequeña sala de espera.
-¿En
que casa crees que te toque?
-No
lo sé, Flo ¿en cuál crees que te toque a ti?
-No
lo sé, espero que en Gryffindor, ¿en cual quieres estar Rose?
-Igualmente,
en Gryffindor, ¿en cual quieres estar Albus?
-Obvio
que en Gryffindor, a mi hermano le toco hay, así que tengo esperanzas.
Al
terminar nuestra amena conversación, la misma profesora que nos guio a la sala
de espera, nos llamó porque ya era hora de la Selección de las Casas.
Nos
dirigimos al gran comedor, fue una visión tan hermosa: el techo estaba
hechizado para que se pudiera ver el paisaje (en ese instante el nocturno), además
estaba iluminado por millares de velas.
Nos
detuvimos, al frente de nosotros...
0 comentarios:
Publicar un comentario